Esta estrategia dual permite a la empresa, conocida por su nombre en clave "Strategy" en algunos informes, seguir aumentando su exposición a Bitcoin mientras mitiga los riesgos asociados a la volatilidad del mercado.

La reserva de efectivo está diseñada para salvaguardar los pagos de dividendos a los accionistas, asegurando que la compañía pueda cumplir con sus obligaciones incluso si el valor de sus acciones disminuye. El director ejecutivo, Phong Le, aclaró que la venta de Bitcoin solo se consideraría como un "último recurso" si las acciones de la empresa cayeran por debajo de su valor liquidativo y no hubiera otras opciones de financiación disponibles. Esta postura refuerza el compromiso a largo plazo de la empresa con su estrategia de Bitcoin como principal activo de reserva de tesorería. A pesar de haber aumentado sus tenencias de BTC, la compañía ha rebajado sus objetivos para 2025, lo que ha generado discusiones sobre una posible exclusión de los índices MSCI, aunque el cofundador Michael Saylor ha afirmado que la empresa está "comprometida" a permanecer en ellos. La estrategia de MicroStrategy sigue siendo un caso de estudio sobre cómo las corporaciones pueden integrar activos digitales en su balance de manera agresiva pero calculada.