Esta expansión busca reducir los costos y las fricciones en las transacciones transfronterizas.
En la misma línea, el banco digital europeo Klarna lanzó su propia stablecoin en dólares, klarnausd, utilizando la blockchain Tempo de Stripe, marcando su primera incursión en el sector. Por su parte, U.S.
Bank, uno de los bancos más grandes de Estados Unidos, ha iniciado una prueba piloto para la emisión de una stablecoin en la red Stellar. Según la entidad, la capacidad de congelar activos y revertir transacciones fue un factor clave en la elección de esta blockchain. Este avance de las grandes instituciones contrasta con la postura de JPMorgan, que ha generado controversia al cerrar sin explicación las cuentas bancarias de Jack Mallers, CEO de la plataforma de pagos de Bitcoin, Strike. Este incidente ha reavivado los temores sobre la “Operación Chokepoint 2.0”, una supuesta campaña coordinada para limitar el acceso de la industria cripto al sistema bancario tradicional, y ha provocado llamados a un “boicot” contra el banco por parte de la comunidad cripto.










