Esta victoria regulatoria permite a las empresas con licencia utilizar RLUSD dentro de su centro financiero internacional, abriendo una “poderosa puerta regulatoria” para su adopción institucional. Ripple está posicionando tanto a XRP como a RLUSD para que desempeñen roles de colateral en transacciones institucionales, lo que podría acelerar su integración en el sistema financiero tradicional. Mientras tanto, el token XRP ha tenido un rendimiento mixto en noviembre, con ganancias modestas pero una perspectiva de fortaleza a largo plazo. Múltiples análisis técnicos y fundamentales sugieren un potencial alcista a corto plazo, con objetivos de precio que alcanzan los 2,80 dólares. El lanzamiento de nuevos ETFs de XRP al contado en Estados Unidos ha contribuido a este optimismo, generando un aumento en el precio del activo y atrayendo la atención de los inversores.