Esta simple pero efectiva comparación ha capturado la atención de nuevos inversores y ha impulsado el hashrate de la red a máximos históricos, beneficiando directamente los ingresos de los mineros.

El renovado interés no se limita a los inversores minoristas; grandes jugadores institucionales están tomando nota.

Reliance Global Group, una empresa cotizada en Nasdaq, consolidó su pila de criptomonedas en Zcash, señalando una fuerte apuesta por los activos centrados en la privacidad. Además, Grayscale presentó una solicitud ante la SEC para lanzar lo que podría ser el primer ETF vinculado a una moneda de privacidad, el Grayscale Zcash Trust. Este resurgimiento ha provocado un debate sobre el papel de la privacidad frente a la solidez de activos como Bitcoin. El economista Saifedean Ammous cuestionó la importancia de las monedas de privacidad, mientras que Eric Balchunas de Bloomberg advirtió que la popularidad de Zcash podría “dividir el voto” y diluir el apoyo cultural y político a Bitcoin. A pesar de las críticas, el impulso de ZEC y otras monedas similares contrasta con un mercado más débil, aunque analistas advierten sobre los riesgos regulatorios y de exclusión de los exchanges que enfrenta este nicho especializado.