Noviembre se perfiló como uno de los meses más turbulentos para Bitcoin en años recientes, marcando su peor desempeño para este mes desde 2019.
El precio de la principal criptomoneda cayó casi un 20 %, lo que contribuyó a una pérdida de capitalización de mercado de 600 mil millones de dólares en el sector. Esta caída generó una ola de pesimismo, llevando el indicador de sentimiento cripto a niveles de “miedo extremo” durante 18 días consecutivos. La presión se atribuyó a una combinación de factores macroeconómicos, incluyendo la incertidumbre sobre las tasas de interés, el debilitamiento del mercado laboral en Estados Unidos y temores sobre una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial.
Sin embargo, la última semana del mes trajo un cambio drástico.
El mercado recuperó más de 200 mil millones de dólares, y el sentimiento comenzó a mejorar, saliendo de la zona de miedo extremo a medida que Bitcoin superaba los 90.000 dólares. Varios analistas interpretan esta recuperación como una señal de que el mercado podría haber tocado fondo. Algunos expertos, como Robert Kiyosaki, instaron a comprar Bitcoin en medio del pánico, mientras que otros análisis técnicos sugieren que los alcistas han retomado el control, abriendo la posibilidad de un “repunte de alivio” hacia la zona de 100.000 a 110.000 dólares. A pesar del optimismo, la situación sigue siendo incierta, ya que el impulso alcista necesita ser sostenido con mayores volúmenes de negociación para superar las próximas resistencias clave.










