Según la investigación, minutos antes del siniestro, el propietario del vehículo, Edwin Delgado, se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas durante aproximadamente dos horas con Rubén Romero. A pesar del estado de embriaguez de Romero, Delgado le habría entregado las llaves de su carro y ocupado el asiento trasero. La Fiscalía argumenta que, al permitir que una persona en estado de alicoramiento condujera, el propietario omitió su deber de garante y contribuyó de manera determinante al resultado fatal. Por esta razón, se le imputó el delito de homicidio a título de dolo eventual, que podría acarrear una pena mínima de diecisiete años y tres meses de prisión.
Delgado Comba no aceptó los cargos durante la audiencia, pero continuará vinculado al proceso.
Mientras tanto, el conductor Rubén Romero huyó del país el mismo día del accidente.
El abogado de las víctimas, Juan Manuel Castellanos, afirmó que su fuga no impedirá la judicialización y que se solicitará una orden de captura internacional para su extradición.
Las autoridades estiman un plazo de cinco a seis meses para vincular formalmente a Romero al proceso penal.













