Guzmán fue capturada en Londres en diciembre de 2025, en cumplimiento de una circular roja de Interpol solicitada por la Fiscalía General de la Nación. Es investigada por los delitos de homicidio y tentativa de homicidio, tras ser señalada como la presunta responsable de enviar frambuesas contaminadas con talio a la vivienda de su entonces pareja sentimental, Juan de Bedout Vargas. El consumo de la fruta causó la muerte de la hija de Bedout, de 13 años, y de una amiga de 14 años en abril de 2025.
Tras los hechos, Guzmán habría salido del país, lo que motivó su búsqueda internacional.
Durante su primera audiencia ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, la acusada expresó formalmente su rechazo a la extradición, por lo que la jueza ordenó su detención preventiva en el centro penitenciario HMP Bronzefield, la cárcel de mujeres más grande de Europa, sin que se solicitara libertad bajo fianza. Mientras avanza el proceso en el Reino Unido, la justicia colombiana ha continuado con las diligencias. Un juez autorizó la notificación pública sobre su implicación en el caso, un paso previo para declararla persona ausente y proceder con la imputación de cargos en su contra, incluso de manera virtual. La Fiscalía asegura tener pruebas que vinculan a Guzmán con la compra y envío del veneno, incluyendo el uso de un correo electrónico y un teléfono bajo una presunta doble identidad para coordinar la entrega.
De ser hallada culpable, podría enfrentar una pena de hasta 50 años de prisión.













