Hombres armados ingresaron al lugar y le dispararon en repetidas ocasiones.

La tragedia escaló horas más tarde, cuando durante el velorio de Erazo Reina, se produjo un nuevo ataque armado dirigido contra los asistentes.

En medio del caos, Angélica María Cantoñí Estacio, de 35 años, y Reina Nancy Stella, de 53, perdieron la vida mientras intentaban huir del lugar. La brutalidad y la conexión directa entre los crímenes llevaron a que el caso fuera catalogado como una masacre, generando una fuerte reacción a nivel nacional y críticas sobre la situación de seguridad en los territorios. La Defensoría del Pueblo ya había emitido alertas tempranas para la región, advirtiendo sobre el alto riesgo por la presencia y disputa territorial de grupos armados como los frentes Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, además de bandas locales. Este hecho subraya la persistente crisis de violencia en el norte del Cauca y la vulnerabilidad de la población civil frente al accionar de estas estructuras criminales, que imponen su control mediante la violencia.