El Gobierno ha ofrecido una recompensa por información que conduzca a su liberación.

El secuestro ocurrió en la mañana del martes 6 de enero en el sector conocido como La Llana, en la vía que comunica Cúcuta con Tibú.

Según los reportes, hombres fuertemente armados detuvieron el vehículo, hicieron descender a los pasajeros y procedieron a revisar sus documentos y teléfonos celulares.

Mediante este procedimiento lograron identificar a los cinco uniformados, quienes regresaban de su turno de descanso de Navidad y viajaban sin armamento.

Los captores los obligaron a subir a otro vehículo con rumbo desconocido.

El hecho fue atribuido a miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo que mantiene una fuerte presencia y retenes ilegales en esta zona de Norte de Santander. Como respuesta, el Ministerio de Defensa ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información sobre los responsables.

Adicionalmente, el obispo de Tibú, Israel Bravo, afirmó que existe "voluntad del ELN para liberar a los policías secuestrados" y que se está trabajando para instalar un canal humanitario que permita su regreso. Este secuestro agrava la ya compleja situación de orden público en el Catatumbo, donde los enfrentamientos entre grupos armados han provocado el desplazamiento de miles de personas y demuestran la capacidad del ELN para seguir ejecutando acciones de alto impacto contra la Fuerza Pública.