Tras su captura el 17 de diciembre cerca del río Támesis en Londres, en cumplimiento de una circular roja de Interpol, Zulma Guzmán compareció ante el Tribunal de Magistrados de Westminster.

Durante la audiencia, manifestó explícitamente su rechazo a ser enviada a Colombia, lo que prolongará el proceso mientras la justicia británica evalúa la solicitud. La jueza ordenó su reclusión preventiva en el centro penitenciario HMP Bronzefield, sin que se solicitara libertad bajo fianza.

La Fiscalía General de la Nación la requiere por los delitos de homicidio y tentativa de homicidio, acusándola de enviar frambuesas contaminadas con talio a la vivienda del economista Juan de Bedout el 3 de abril de 2025, lo que causó la muerte de su hija de 13 años y una amiga de 14. Para evitar que el caso se detenga, la fiscalía en Colombia ha avanzado en los trámites para declararla persona ausente y así poder realizar la imputación de cargos. La investigación ha revelado que Guzmán, quien mantenía una relación extramatrimonial con de Bedout, salió del país hacia Argentina días después del crimen y se movilizó con dos pasaportes. Entre las pruebas que se analizan se encuentra una "afección general en los dedos" registrada en sus documentos, que podría estar relacionada con la manipulación del tóxico, y la presunta eliminación de información de sus redes sociales para borrar su rastro.