Otro riesgo inminente es el fortalecimiento del ELN, guerrilla que ha consolidado su poder en la frontera y ha manifestado su intención de defender al régimen chavista. Analistas como Jeremy McDermott, de InSight Crime, señalan que el ELN podría actuar como una “fuerza paramilitar pro régimen de Maduro”, aprovechando la oportunidad para proteger sus intereses y su futuro en la región.

La situación también agrava las tensiones políticas entre los presidentes Petro y Trump, quien amenazó con que Petro “sí se tiene que cuidar la espalda”.

Mientras tanto, la incertidumbre política en Venezuela persiste, con figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino sin dar señales de capitular, lo que aumenta el riesgo de una escalada violenta.