El entramado criminal llegó a extorsionar a figuras del narcotráfico como Juan Carlos Ramírez Taborda, alias 'Manicomio', quien pagó condena en Estados Unidos y buscaba proteger sus bienes en Colombia.

La red prometía beneficios a cambio de los sobornos, eliminando elementos probatorios y entorpeciendo las investigaciones. Según la fiscal del caso, los funcionarios "procedieron a eliminar elementos materiales probatorios y a solicitar dinero a cambio de los que estaban allí involucrados para esconder sus bienes". Este caso pone de manifiesto una grave infiltración de la criminalidad en las instituciones encargadas de impartir justicia y garantizar la seguridad, afectando directamente la lucha contra el lavado de activos y el crimen organizado.