La tragedia vial que cobró la vida de 16 estudiantes y el conductor de un bus en la vía Remedios-Zaragoza, Antioquia, ha derivado en una investigación administrativa que revela graves irregularidades en las condiciones del vehículo. La Superintendencia de Transporte ordenó la suspensión preventiva por seis meses del Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) que aprobó la revisión técnico-mecánica del bus, por presuntamente alterar los resultados y pasar por alto fallas críticas de seguridad. El accidente ocurrió el 14 de diciembre cuando el bus, afiliado a la empresa Precoltur, rodó por un abismo, dejando además 20 heridos. Según el superintendente de Transporte, Alfredo Enrique Piñeres, la investigación preliminar arrojó hallazgos “terroríficos”. Se determinó que el vehículo operaba al 97% de su capacidad, pero carecía de elementos básicos de seguridad como cinturones en las sillas y salidas de emergencia funcionales.
Además, el informe técnico señala que el bus ya había estado involucrado en siniestros viales en años anteriores. La Supertransporte formuló pliego de cargos contra el CDA Comercializadora Servisuper Ltda., tras encontrar inconsistencias en la inspección realizada en agosto.
Videos del procedimiento evidenciaron que no se realizó una revisión sensorial adecuada, omitiendo el control de luces, llantas, carrocería y equipamiento interno de emergencia.
Por estas presuntas fallas, el CDA fue desconectado del RUNT y no podrá expedir certificados durante la suspensión.
La empresa de transporte Precoltur también enfrenta una investigación y fue suspendida.
En medio del dolor, familiares de las víctimas han denunciado que personas inescrupulosas robaron pertenencias de los jóvenes en el lugar del accidente, por lo que las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para devolver los objetos.