El crimen ha conmocionado a la región y ha generado diversas hipótesis sobre sus móviles.
Inicialmente, se consideró que el ataque podría estar relacionado con disputas territoriales entre grupos armados que operan en la zona. Sin embargo, la investigación dio un giro al conocerse que Rocha Núñez tenía antecedentes penales por porte ilegal de armas y hurto calificado, y había estado recluido en la cárcel de alta seguridad de Tramacúa en Valledupar.
Las autoridades están investigando sus llamadas y contactos para determinar si su pasado criminal pudo haber sido el detonante del ataque.
El padre biológico de la menor asesinada, Jhon Julio López, declaró que, aunque Rocha tenía antecedentes, ahora trabajaba como conductor y que “lo que la gente comenta es que el ataque iba en contra de Ánderson”. La única sobreviviente fue una niña de cuatro años, hija de la pareja, quien se salvó al caer en una cuneta durante el ataque y fue encontrada posteriormente por las autoridades. Familiares han indicado que la menor se encuentra en buen estado de salud, aunque bajo observación. Las autoridades han señalado que los presuntos responsables podrían pertenecer a un grupo criminal con operaciones también en la región del Catatumbo.













