El detenido fue puesto a disposición de la justicia para responder por los delitos de homicidio y otros cargos relacionados. La Policía Nacional ha manifestado que no cesarán los esfuerzos hasta que todos los responsables del asesinato del coronel sean llevados ante la justicia. Este caso ha generado una fuerte conmoción en la institución y en el país, evidenciando los riesgos que enfrentan los miembros de la Fuerza Pública, incluso en retiro, en zonas con alta presencia de grupos armados ilegales. La operación de captura demuestra la capacidad de las agencias de seguridad para coordinar esfuerzos y obtener resultados en investigaciones de alto impacto, enviando un mensaje de que los crímenes contra uniformados no quedarán en la impunidad.

Las autoridades continúan trabajando para desarticular las redes criminales que ordenaron y ejecutaron el asesinato.