Según los informes, sujetos lanzaron una granada contra uniformados que patrullaban la zona, un área popular y concurrida. La explosión afectó a varios transeúntes, con reportes que mencionan entre dos y cuatro civiles heridos, incluyendo un taxista y una familia que se desplazaba en un taxi con menores de edad, además de dos policías.

Afortunadamente, las víctimas sufrieron afectaciones leves y fueron trasladadas a centros asistenciales para recibir atención médica.

Inmediatamente después del ataque, unidades de la Policía Nacional y agentes de la Sijín se desplazaron al lugar para iniciar la investigación y acordonar la zona, mientras se implementaba un 'plan candado' en un esfuerzo por capturar a los autores del hecho. La detonación causó daños en la zona y generó alarma entre los ciudadanos y asistentes a la feria, uno de los eventos culturales más importantes del país. Las autoridades locales aseguraron que se aumentarían los esfuerzos para garantizar la seguridad durante el resto de las festividades, que congregan a miles de turistas y residentes.