Las autoridades investigan las circunstancias de la muerte de la jueza de control de garantías Heidy Vivian Polanía Franco, quien fue encontrada sin vida en su apartamento en Cúcuta el 17 de diciembre. Junto a su cuerpo fue hallado con vida su bebé de dos meses, quien presentaba signos de deshidratación y fue trasladado a un centro asistencial para su valoración. El cuerpo de la jueza no presentaba signos de violencia, y las primeras hipótesis apuntan a un posible suicidio o una sobredosis, aunque la Policía de Cúcuta informó que se encontraron "elementos materiales" en el apartamento que serán analizados por Medicina Legal para determinar la causa exacta de la muerte. La investigación ha revelado que, antes de su fallecimiento, Polanía había expresado serias preocupaciones. Denunció una presunta persecución y acoso laboral por parte de un alto funcionario de la rama judicial en Cúcuta y manifestó conflictos con una expareja, de quien dijo en audios: "Si a mí me pasa algo es culpa de él".
Su abogado y amigo, Luis Alexánder Maldonado, refutó la teoría del suicidio, afirmando que "no tiene sentido" ya que ella "estaba feliz con su bebé".
Polanía había ganado notoriedad a nivel nacional por su estilo de vida y publicaciones en redes sociales, lo que le acarreó procesos disciplinarios. En entrevistas, había denunciado ser víctima de 'bullying' y amenazas por su labor judicial contra bandas criminales, por lo que contaba con un esquema de seguridad.
Una comisión especial de la Fiscalía investiga el caso, analizando audios y otros elementos para esclarecer el deceso.
En resumenLa muerte de la jueza Vivian Polanía en Cúcuta está bajo investigación, con hipótesis que van desde el suicidio hasta el homicidio. Antes de su fallecimiento, la jueza había denunciado acoso laboral y conflictos personales, dejando audios que ahora son clave para las autoridades, mientras su bebé de dos meses, encontrado con vida a su lado, se recupera.