El municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca, fue escenario de un violento ataque perpetrado por el frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, al mando de 'Iván Mordisco'. Durante más de siete horas, el grupo armado hostigó el casco urbano, dejando un rastro de destrucción y zozobra entre la población civil. La ofensiva, que comenzó en la madrugada del 16 de diciembre, tuvo como objetivos principales la estación de Policía, la Casa de Justicia, la sede del Banco Agrario y la Alcaldía municipal, las cuales quedaron prácticamente destruidas tras el uso de fusiles, explosivos y cilindros bomba.
El ataque fue repelido por 17 policías que se encontraban en el municipio.
Como resultado, dos policías murieron y ocho resultaron heridos, siendo trasladados a Cali para recibir atención médica especializada, uno de ellos en estado crítico.
La Procuraduría General de la Nación convocó a una mesa de alto nivel para diseñar un plan de acción inmediato, señalando una "preocupante ausencia de control por parte de la fuerza pública". Por su parte, el presidente Gustavo Petro advirtió que habría cambios en los mandos del Ejército en Cauca si se confirmaba incompetencia en la ejecución de las órdenes. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció el refuerzo del pie de fuerza en el departamento y no descartó el uso de bombardeos si las condiciones operacionales lo requieren. Este ataque se suma a otro hostigamiento de la misma estructura en Suárez, Cauca, días después, lo que agudiza la crisis de seguridad en la región.
En resumenEl ataque de las disidencias de 'Mordisco' en Buenos Aires, Cauca, dejó dos policías muertos, ocho heridos y una infraestructura municipal devastada. El hecho provocó una fuerte respuesta institucional, incluyendo la posible reestructuración de mandos militares, el refuerzo de tropas y la consideración de medidas extremas como bombardeos para recuperar el control territorial.