27 del Batallón de Infantería N.º 14 Capitán Antonio Ricaurte, ubicada en la vereda El Juncal. Según los informes de las autoridades, el ataque fue perpetrado por el frente Camilo Torres Restrepo del ELN, utilizando una combinación de drones cargados con explosivos, ráfagas de fusil y cilindros bomba lanzados desde una volqueta, los cuales impactaron directamente en los alojamientos donde descansaban los uniformados.

La acción criminal resultó en la muerte de los soldados Jaime Alejandro Cárdenas Ramírez, Mateo Pino Pulgarín, Juan David Pérez Vides, Kevin Andrés Méndez Torres, Jhon Fredy Moreno Sierra y Brandon Daniel Valderrama Martínez; un séptimo soldado falleció posteriormente.

De los 31 heridos, cuatro fueron trasladados en estado crítico a Bogotá para recibir atención especializada. Como respuesta, el Ministerio de Defensa ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información sobre los responsables y anunció el despliegue de capacidades militares para "golpear de manera contundente" a los autores. El presidente Gustavo Petro reconoció fallas de seguridad, como la falta de sistemas antidrones, y autorizó una inversión de 1 billón de pesos bajo la figura de urgencia manifiesta para fortalecer la defensa contra este tipo de amenazas tecnológicas, que según cifras oficiales, han sido utilizadas en 393 ataques en el país desde abril de 2024. Expertos en seguridad han calificado el hecho como una muestra de las graves fallas en la inteligencia del Estado.