El accidente, ocurrido el 14 de diciembre, dejó además 20 heridos.
Las investigaciones preliminares de la Supertransporte revelaron múltiples irregularidades.
El CDA Comercializadora Servisuper Ltda.
fue suspendido por seis meses tras detectarse que habría alterado los resultados de la revisión, aprobando el vehículo a pesar de no cumplir con los requisitos de seguridad. Según los hallazgos, el bus circulaba ilegalmente, carecía de cinturones de seguridad en las sillas, no tenía salidas de emergencia adecuadas y ya había estado involucrado en siniestros anteriores. Testimonios de sobrevivientes y familiares refuerzan la hipótesis de fallas mecánicas, afirmando que el bus se detuvo varias veces y tenía problemas con el aire acondicionado y la batería antes de iniciar el viaje de regreso desde Tolú. Mientras las autoridades continúan las pesquisas para determinar si la causa fue una falla humana o mecánica, la comunidad de Bello despidió a las víctimas en emotivas ceremonias. En un hecho lamentable, familiares denunciaron el robo de pertenencias de los estudiantes en el lugar del siniestro y pidieron a la comunidad devolver los objetos.













