La Fiscalía la señala como presunta responsable del doble homicidio agravado de dos niñas de 13 y 14 años y la tentativa de homicidio de otras dos personas, quienes consumieron frambuesas con chocolate contaminadas con talio en abril de 2025. El móvil del crimen apuntaría a una venganza contra el economista Juan de Bedout, padre de una de las víctimas, con quien Guzmán mantuvo una relación extramatrimonial. La investigación también indaga su posible vínculo con la muerte de la esposa de De Bedout en 2021, quien también presentó rastros de talio en su organismo.
Tras el crimen, Guzmán huyó por Argentina, Brasil y España antes de llegar al Reino Unido. Su localización se vio facilitada por pistas como el análisis de una botella de agua marca Buxton, exclusiva del Reino Unido, que apareció en un video donde ella negaba las acusaciones. Actualmente, se encuentra hospitalizada y bajo la ley de salud mental británica, lo que podría retrasar su extradición entre ocho meses y un año. De ser condenada en Colombia, podría enfrentar una pena de hasta 60 años de prisión.













