Tras la orden, Bonilla fue capturado por el CTI en las instalaciones del Tribunal, mientras que Velasco se entregó a las autoridades. La defensa de Velasco argumentó, sin éxito, que debía evitar la cárcel por ser padre de familia y cuidador de un adulto mayor. Durante las audiencias, Bonilla manifestó que sufre de isquemia y su defensa indicó que pediría al Inpec considerar su estado clínico. Posteriormente, Bonilla fue trasladado al Centro de Estudios Superiores de la Policía Nacional (Cespo) en Bogotá, y Velasco a la Escuela de Carabineros de Cali. Las primeras imágenes de sus reseñas judiciales y reclusión en guarniciones de la Policía circularon ampliamente, evidenciando la gravedad del caso que ha sacudido al Ejecutivo.