La investigación, que duró 10 meses, reveló que la organización había montado un 'call center' criminal desde las prisiones, logrando recaudar cerca de 17 mil millones de pesos entre 2024 y 2025. El modus operandi principal era la 'sextorsión': creaban perfiles falsos de mujeres en redes sociales para seducir a hombres, obtener contenido íntimo y luego exigirles dinero a cambio de no publicar las imágenes, acusándolos de ser 'pedófilos' o 'violadores'. También se hacían pasar por menores de edad o falsos funcionarios judiciales, enviando órdenes de captura fraudulentas para presionar los pagos, que oscilaban entre 100 mil y 5 millones de pesos. El dinero era recolectado a través de billeteras digitales y cuentas bancarias de familiares, utilizando una técnica de 'pitufeo' para evitar el rastreo. El alcalde Carlos Fernando Galán destacó que esta operación contribuyó a una reducción del 23% en el delito de extorsión en la ciudad durante 2025. Entre los capturados figura alias ‘Pedro’, cabecilla principal, y alias ‘Omar’, el exfuncionario del INPEC que dinamizaba la red desde La Picota.