En respuesta, la cúpula militar se desplazó a la zona para coordinar una contraofensiva. El presidente Gustavo Petro reconoció fallas de seguridad, como la falta de “anillos de seguridad militar necesarios para proteger la estación de Policía”, y advirtió que habría cambios en los mandos militares si se confirmaba incompetencia. Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció el despliegue de todas las capacidades de la Fuerza Pública y no descartó el uso de bombardeos si las condiciones lo exigen. La Procuraduría convocó a una mesa de alto nivel para elaborar un plan de acción inmediato que garantice la seguridad y los servicios públicos en el municipio.