El crimen, perpetrado por sicarios, es investigado por las autoridades como una posible retaliación de organizaciones criminales dedicadas al contrabando. Calao González se movilizaba en su vehículo por el barrio El Jasmín cuando fue interceptado por dos hombres armados que se desplazaban en una motocicleta y le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el lugar de los hechos. El funcionario había asumido el cargo hacía apenas cuatro meses, aunque llevaba seis años en la entidad.
A pesar de la naturaleza de su trabajo en una zona con fuerte presencia de estructuras delincuenciales, no contaba con un esquema de seguridad. Las principales hipótesis de las autoridades apuntan a que el asesinato está directamente relacionado con su labor en la lucha contra poderosas mafias del contrabando.
Esta línea investigativa se ve reforzada por declaraciones previas del presidente Gustavo Petro, quien había asegurado que la DIAN estaba siendo infiltrada por organizaciones criminales.
La entidad condenó el homicidio, rechazó el acto de violencia y pidió a las autoridades avanzar rápidamente en las investigaciones para esclarecer el crimen y dar con los responsables.













