Un juez de control de garantías de Bogotá emitió una orden de captura contra Kleidymar Paola Fernández Sulbarán, la mujer que vestía un disfraz azul durante la noche del 31 de octubre en la que fue asesinado el estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno. La decisión judicial la señala como presunta determinadora del crimen, ocurrido tras una fiesta de Halloween en un bar de Chapinero. Fernández Sulbarán es la tercera persona vinculada al caso, junto a Juan Carlos Suárez Ortiz (disfraz de diablo) y Ricardo González Castro (orejas de conejo), quienes ya se encuentran en prisión intramural. Según la investigación y testimonios presentados ante la Fiscalía, la joven de 24 años habría incitado a Suárez a golpear a Moreno.
“Es que usted no le dio bien, eso era para que le diera una low kick bien hecha (…) no que mucho kickboxing, yo le hubiera pegado más duro”, son las palabras que presuntamente habría dicho, escalando la confrontación que terminó con la vida del estudiante.
Las pesquisas revelaron que Fernández Sulbarán, de nacionalidad venezolana, era conocida en el sector de San Victorino, donde trabajaba uno de los agresores. Aunque su madre había declarado en noviembre que su hija no había salido del país y que ya había sido citada por la Fiscalía, la orden de captura, fechada el 3 de diciembre, busca asegurar su comparecencia ante la justicia para esclarecer su participación en el homicidio. La Fiscalía había solicitado previamente verificar su situación migratoria y crear un historial en el exterior, previendo una posible fuga. Este avance judicial es clave para determinar el grado de responsabilidad de todos los implicados en un caso que ha conmocionado a la opinión pública por la brutalidad del ataque.
En resumenLa orden de captura contra Kleidymar Fernández Sulbarán marca un avance significativo en la investigación del homicidio de Jaime Esteban Moreno, apuntando a su presunta responsabilidad como instigadora del crimen. La justicia busca cerrar el círculo sobre todos los implicados en un caso que evidencia la trágica consecuencia de la intolerancia y la violencia en un entorno social.