Al resistirse al robo de sus pertenencias, recibió dos disparos que le causaron la muerte. La rápida intervención de un patrullero que se encontraba en la zona resultó en un enfrentamiento en el que uno de los delincuentes fue abatido y el menor de edad fue capturado. La investigación posterior, apoyada por videos de cámaras de seguridad, no solo reconstruyó el ataque, sino que también vinculó a los asaltantes con una serie de robos previos en el sector, utilizando la misma motocicleta y, en ocasiones, con el apoyo de un vehículo. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó que el adolescente había sido capturado en mayo por hurto calificado y que la justicia le impuso una sanción de libertad vigilada en octubre, una medida que no impidió que volviera a delinquir. El padre de la víctima, Jean Claude Bossard Serpa, expresó su dolor y frustración, exigiendo que el responsable sea juzgado con severidad: "No es un niño, es un asesino". El caso ha impulsado un clamor ciudadano por reformas legales para endurecer las penas contra menores reincidentes y fortalecer las estrategias de seguridad en la capital.