El director de la Policía, William Oswaldo Rincón Zambrano, calificó los hechos como “ataques criminales y cobardes” y señaló que las primeras hipótesis apuntan a una retaliación del GAO ELN frente a las acciones ofensivas de la Policía Nacional. La ola de violencia también incluyó ataques contra una patrulla en el barrio La Concordia y el CAI Morichal, así como la detonación de explosivos que derribaron torres de energía, provocando cortes eléctricos en varios sectores de la ciudad. Además, se registró un ataque armado con ráfagas de fusil contra la subestación de Policía de Aguaclara, en la zona rural de Cúcuta, que dejó otro uniformado muerto y uno más herido. Estos eventos se suman a un ataque con granada en la ciudad que dejó cuatro personas heridas, presuntamente relacionado con extorsiones de bandas criminales. La seguidilla de actos violentos ha generado un clima de temor y zozobra entre los habitantes de la región.