del 6 de diciembre, cuando un vehículo cargado con explosivos fue detonado cerca de la estación de Policía y del parque principal, en una zona comercial concurrida. Un video de seguridad captó el momento exacto de la explosión, mostrando cómo la onda expansiva afectó a transeúntes y edificaciones.

Entre los heridos se encontraban una niña de siete años y dos adultos mayores.

La explosión provocó un incendio que afectó gravemente la sede de la Cooperativa de Caficultores del Cauca, un vehículo particular y varias viviendas aledañas, lo que fue calificado como “un atentado contra el pueblo trabajador”. Las autoridades, incluyendo el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, atribuyeron la autoría al frente Carlos Patiño de las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’. Sánchez afirmó que estos grupos “responden con terrorismo y atacan a las comunidades porque nuestras operaciones los están debilitando”, y anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información sobre los responsables.

La Defensoría del Pueblo condenó el hecho, declarando: “Una vez más, el Cauca sufre las consecuencias de una guerra injustificada”. El alcalde de Balboa, por su parte, señaló que “las amenazas en este municipio son latentes”, reflejando la constante zozobra en la que vive la comunidad debido a la presencia de al menos dos grupos armados que se disputan el control territorial para el narcotráfico y la minería ilegal.