Entre los condenados cuya sentencia fue confirmada se encuentran el coronel (r) Nelson Arévalo, el subintendente Fleyber Zarabanda y el sargento Juan Leal.

La Sala Penal de la Corte encontró que el Tribunal Superior de Bogotá había aplicado incorrectamente una doble agravación en los delitos, lo que resultó en una pena mayor a la correspondiente. Por este motivo, realizó una redosificación de las sentencias, pero mantuvo la esencia del fallo condenatorio, confirmando la responsabilidad de los policías en los hechos. El caso de Diego Felipe Becerra se convirtió en un símbolo de la lucha contra la impunidad y la violencia policial, gracias a la persistencia de sus padres, Gustavo Trejos y Liliana Lizarazo, quienes durante años buscaron justicia y desenmascararon el montaje orquestado para presentar a su hijo como un delincuente. La ratificación de las condenas por parte de la máxima instancia de la justicia ordinaria cierra un largo capítulo judicial y sienta un precedente sobre la responsabilidad de la fuerza pública en violaciones a los derechos humanos.