El caso generó una fuerte reacción pública, incluyendo una velatón en la que familiares y amigos exigieron justicia. Lo más alarmante es que la motocicleta utilizada en el crimen ya había sido reportada por la comunidad. El edil de Usaquén, Andrés Ardila Vega, había alertado el 14 de noviembre sobre el vehículo, implicado en varios hurtos. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó que la Policía “ya tenía esa moto en el radar” tras las denuncias, pero lamentó que no se hubiera actuado a tiempo. “Es muy triste que haya una víctima porque no se le dio la suficiente atención a la denuncia”, reiteró Ardila, subrayando una presunta falla en la respuesta institucional que pudo haber evitado la tragedia.