Los internos realizaban llamadas extorsivas a ciudadanos, suplantando autoridades o profiriendo amenazas para exigir dinero.
El brigadier general William Castaño, comandante de la Policía en el Valle de Aburrá, explicó que estas redes delictivas se preparaban para intensificar su accionar durante la temporada decembrina, aprovechando el pago de primas y otros ingresos adicionales de la ciudadanía. Durante la intervención, la Policía incautó una considerable cantidad de elementos que facilitaban la operación criminal desde el penal.
Se encontraron 50 teléfonos celulares, 20 cargadores, dos módems de internet, más de 100 gramos de estupefacientes y 20 armas cortopunzantes. Las autoridades destacaron que estos operativos hacen parte de una estrategia de fin de año para golpear las estructuras criminales que continúan delinquiendo desde los centros carcelarios, reafirmando el compromiso de la fuerza pública en la lucha contra las rentas ilícitas y la protección de los ciudadanos.













