Una tercera oficial, amiga de Mora, se encontraba fuera del vehículo y se convirtió en testigo clave al escuchar las detonaciones y alertar a las autoridades.

La investigación ha revelado detalles alarmantes que sugieren fallas en los controles internos del Ejército. Durante la inspección de la habitación del capitán Masmela, el CTI de la Fiscalía encontró dos armas de fuego adicionales que no pertenecían a su dotación oficial, sumadas a la utilizada en el crimen. Además, el abogado de la familia de la víctima, Luis Eduardo Leyva, señaló que existía una anotación previa en la hoja de vida del capitán por amenazas contra otra expareja, con frases como: “si usted no es para mí, no es para nadie”.

Este antecedente ha generado cuestionamientos sobre los filtros psicológicos para su ascenso.

La familia de la subteniente Mora, reconocida por ser la primera mujer en pilotar una aeronave no tripulada en Colombia, ha anunciado que llevará el caso a la jurisdicción contencioso-administrativa para determinar la responsabilidad del Estado por las evidentes fallas de seguridad.