Dentro del Cantón Norte, se encontró con el capitán Masmela, quien realizaba un curso para ascender a mayor. Según el relato de una tercera oficial que se encontraba en el vehículo y que es testigo clave, Masmela citó a Mora para hablar, pero la conversación escaló a una fuerte discusión. El capitán le disparó al menos cinco veces a la subteniente y luego se quitó la vida. La investigación tomó un giro inesperado cuando el CTI de la Fiscalía encontró dos armas adicionales, no oficiales, en la habitación del capitán dentro de la base. Este hallazgo ha intensificado las preguntas sobre las fallas en los controles de seguridad en una de las instalaciones militares más protegidas del país.
El abogado de la familia de Mora, Luis Eduardo Leiva, criticó estas falencias y anunció que llevarán el caso a la jurisdicción contencioso-administrativa para determinar la responsabilidad del Estado. La Procuraduría también inició una indagación para determinar si hubo omisiones en las medidas internas contra la violencia de género dentro del Ejército.













