La sentencia lo declara responsable del homicidio agravado del conductor Camilo Barrientos Durán en 1994, un crimen atribuido a dicho grupo.

El Tribunal calificó los delitos como de lesa humanidad, lo que implica que son imprescriptibles.

La condena también incluye una multa de 6.500 salarios mínimos e inhabilidad para ejercer cargos públicos por 20 años.

El expresidente Álvaro Uribe reaccionó a la noticia expresando su "profundo dolor". Por su parte, la defensa, encabezada por el abogado Jaime Granados, calificó la condena como "injusta" y anunció que presentará un recurso de impugnación especial ante la Corte Suprema de Justicia, con la confianza de que "prevalezca la verdad y la justicia". El caso, que se reactivó en 2010 tras el testimonio de un excomandante de policía, ha sido uno de los más emblemáticos sobre los nexos entre élites locales y el paramilitarismo en Antioquia.