3, fue asesinado en un ataque sicarial ocurrido en una concurrida zona de Popayán, Cauca. El crimen ha generado conmoción y ha puesto en evidencia los graves riesgos de seguridad que enfrentan los miembros de la Fuerza Pública en la región. El atentado se registró en la tarde del 27 de noviembre, cuando el oficial de 45 años se movilizaba en su vehículo particular, un Kia Picanto blanco, sin armamento ni esquema de seguridad. Fue interceptado por sicarios en motocicleta cerca de una glorieta, a pocos metros de las casas fiscales del Ejército donde residía. Granados Puerta fue atacado con múltiples disparos en la cabeza y, aunque gravemente herido logró llegar hasta las casas fiscales donde recibió auxilio, falleció en el hospital San José debido a la gravedad de las heridas.

El Ejército Nacional condenó el asesinato, calificándolo como una "flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario" y un crimen contra un oficial en "estado de indefensión".

Las autoridades han iniciado intensos operativos en Popayán para dar con los responsables.

El Ministerio de Defensa y la alcaldía local anunciaron una recompensa conjunta de hasta 230 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los autores materiales e intelectuales del homicidio. El caso ha suscitado interrogantes sobre por qué un oficial con un cargo de alto nivel en la lucha contra el narcotráfico no contaba con medidas de protección.