Aunque Velásquez declaró no haber recibido una petición directa, sí afirmó haber sentido “presión institucional, dada la jerarquía de su interlocutor”.

La Corte determinó que Palomino intentó resaltar que Gallo era un hombre “honorable” y cercano a figuras de alto nivel.

Tras conocerse el veredicto, Palomino se presentó voluntariamente ante el CTI para cumplir la orden de captura. A través de sus redes sociales, expresó: “Me embarga un sentimiento de tristeza ante la injusticia”, pero reiteró su respeto y acatamiento a las decisiones judiciales.

Palomino se convierte en el segundo director de la Policía en ser capturado, después del general Miguel Maza Márquez.