Suárez y Ricardo Rafael González Castro son los dos investigados por homicidio agravado, enfrentando penas que podrían oscilar entre 40 y 50 años de prisión. El abogado de Suárez, Moisés Carreño, confirmó que su defendido está dispuesto a analizar un preacuerdo para “aportar verdad, garantizar justicia, procurar reparación a los familiares de la víctima y asumir compromisos de no repetición”. La defensa argumenta que los hechos corresponderían a lesiones personales agravadas que resultaron en la muerte de Moreno, y no a un homicidio agravado como imputó inicialmente la Fiscalía. Mientras tanto, nuevas revelaciones de la investigación apuntan a posibles fallas en los protocolos del bar donde ocurrieron los hechos. La gerente del establecimiento declaró que el ingreso estaba restringido a mayores de 21 años, pero Moreno, con 20 años, logró entrar, lo que sugiere una omisión en el control de acceso que pudo haber evitado la tragedia. Además, se investiga la participación de una tercera mujer en el altercado, hasta ahora desconocida.