Esta grave violación de los derechos humanos afecta con especial dureza a las comunidades indígenas y afrodescendientes.

Entre 2019 y 2024, Unicef ha verificado más de 1.200 casos, lo que significa que, en promedio, un menor es reclutado cada 20 horas. Solo en 2024, se confirmaron 453 casos, un 64% más que el año anterior. Las regiones más afectadas son Cauca, Nariño, Chocó, Arauca y Norte de Santander, aunque el fenómeno se ha extendido a la Amazonía y el Caribe. El 52% de las víctimas verificadas en los últimos dos años pertenecen a comunidades indígenas y afrodescendientes. Las tácticas de reclutamiento son variadas y se han adaptado a las nuevas tecnologías. En Calamar (Guaviare), se ha identificado un patrón donde personas en un “carro negro” recogen a menores en sus escuelas u hogares para llevarlos a campamentos clandestinos de las disidencias de 'Iván Mordisco'. Además, se ha reportado el uso de redes sociales como TikTok para persuadir a los adolescentes.

Giovanni Ritzo, director para Colombia del Consejo Noruego para los Refugiados, explicó que este aumento responde “a la lógica del conflicto mismo”. Para contrarrestar esta problemática, la Quinta División del Ejército Nacional lanzó la estrategia “Que no recluten tus sueños” en seis departamentos, con el apoyo del ICBF y la Policía Nacional, buscando visibilizar las tácticas de los grupos ilegales y ofrecer rutas de protección.

Tanya Chapuisat, representante de Unicef en Colombia, afirmó: “Estas cifras deberían indignarnos y llevarnos a movilizar acciones.

Sabemos que la mejor manera de prevenir el reclutamiento es garantizando a los niños sus derechos y brindándoles oportunidades reales”.