Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra una madre y su hija en Sincelejo, Sucre, por el asesinato e incineración de su perro. El caso ha generado una fuerte indignación a nivel nacional y ha reavivado el debate sobre la aplicación de la Ley Ángel, que endurece las penas por maltrato animal. Los hechos ocurrieron el 8 de octubre en el barrio Santa Catalina, cuando Teresita de Jesús Alcocer y su hija, Arlin Winneth Cuello Alcocer, rociaron con un líquido inflamable a su perro de raza pastor alemán, llamado Rommy, y le prendieron fuego, causándole la muerte.
Según las acusadas, el animal estaba “poseído” y lo quemaron para “liberarlo”.
Vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar gritos y oraciones provenientes de la vivienda. La Fiscalía General de la Nación les imputó el delito de muerte a animal agravado, cargos que las procesadas no aceptaron.
Debido al comportamiento inusual registrado durante los procedimientos, las autoridades judiciales ordenaron una evaluación psiquiátrica para ambas.
El caso ha sido destacado por organizaciones defensoras de animales como un ejemplo de la crueldad que debe ser sancionada con severidad. Insisten en que la Ley Ángel, promulgada en 2025, que contempla penas de hasta cinco años de prisión y sanciones económicas, debe aplicarse sin excepciones para evitar que estos crímenes queden impunes.
En resumenUna madre y su hija fueron enviadas a prisión en Sincelejo por quemar vivo a su perro pastor alemán, alegando que estaba "poseído". La Fiscalía les imputó el delito de muerte a animal agravado. Este acto de crueldad ha generado un amplio rechazo y ha puesto de nuevo en el centro del debate la necesidad de aplicar con rigor la Ley Ángel contra el maltrato animal.