El empresario Felipe Miguel Rocha Medina fue condenado a seis años y dos meses de prisión por los delitos de captación masiva y habitual de dinero y estafa agravada en modalidad de masa. La sentencia se da en el marco del sonado caso de la “pirámide ganadera”, un esquema fraudulento que afectó a más de 80 inversionistas y recaudó más de 36.800 millones de pesos. Rocha Medina, miembro de la familia propietaria de la ganadería Achury Viejo, logró un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación en el que aceptó su responsabilidad. El esquema, que operó desde 2012, ofrecía supuestas rentabilidades de hasta el 30% en un fondo de cría y engorde de ganado. Sin embargo, la investigación reveló que el fondo nunca existió y que el dinero captado no fue invertido en la compra de animales.
Entre las víctimas se encuentran empresarios, egresados de reconocidas universidades e incluso Martín Santos, hijo del expresidente Juan Manuel Santos. Como parte del acuerdo, Rocha se comprometió a restituir 16.224 millones de pesos a los afectados, suma garantizada a través de un contrato de fiducia mercantil.
Además, deberá pagar una multa de 209.253 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
El empresario cumplirá su condena en la cárcel La Picota de Bogotá. La Superintendencia de Sociedades, por su parte, finalizó el proceso de intervención, adjudicando parte de la finca Agropecuaria Achury Viejo, avaluada en 18.000 millones de pesos, para saldar el 100% de las reclamaciones de los 69 afectados que se presentaron al proceso.
En resumenFelipe Rocha fue condenado a más de seis años de prisión por liderar una pirámide ganadera que estafó a decenas de inversionistas con más de 36 mil millones de pesos. Tras un preacuerdo con la Fiscalía, Rocha aceptó los cargos y se comprometió a reparar económicamente a las víctimas, quienes recibirán parte de una finca familiar como pago.