Una fuga masiva de 18 personas privadas de la libertad se registró en la estación de Policía de Apartadó, en el Urabá antioqueño, generando una alerta de seguridad en la región. Los hechos ocurrieron en la madrugada del lunes 13 de octubre, cuando los detenidos lograron escapar tras abrir un hueco en uno de los muros de la celda. Según el coronel Jovanni Cepeda Sanabria, comandante del Departamento de Policía Urabá, los reclusos utilizaron un cincel para romper la pared del centro de reclusión y posteriormente la de un local comercial contiguo para facilitar su huida. Entre los prófugos se encuentran sindicados por delitos graves como feminicidio, hurto agravado y porte ilegal de armas de fuego.
Tras conocerse la fuga, las autoridades activaron un “plan candado” y desplegaron un amplio operativo para la recaptura de los evadidos.
Uno de los fugados fue recapturado minutos después del escape, y posteriormente, dos más se entregaron voluntariamente.
Sin embargo, 15 de ellos continúan prófugos. La Policía ha ofrecido una recompensa que se duplicó de cinco a diez millones de pesos por información que conduzca al paradero de cada uno de los reclusos restantes. La situación ha puesto de relieve el problema de hacinamiento en las estaciones de policía, que no están diseñadas para reclusiones a largo plazo, una problemática denunciada por organismos de derechos humanos. Paralelamente a la búsqueda, se ha iniciado una investigación disciplinaria para esclarecer las circunstancias de la fuga y determinar si hubo fallas en los protocolos de seguridad.
En resumenLa fuga de 18 detenidos de la estación de policía de Apartadó, de los cuales 15 siguen prófugos, ha desatado un gran operativo de búsqueda en el Urabá antioqueño. Las autoridades ofrecen una millonaria recompensa por su recaptura, mientras investigan las fallas de seguridad que permitieron el escape y se evidencia la crisis de hacinamiento en los centros de detención transitoria.