Doce años después, la historia se repitió contra otro rival brasileño, Atlético Mineiro, lo que evidencia la capacidad del club para competir en finales continentales.

Al convertirse en bicampeón, Lanús se une a un exclusivo grupo que también integran Athletico Paranaense de Brasil y los ecuatorianos Independiente del Valle y Liga de Quito. Además, esta victoria amplía la ventaja de Argentina en el palmarés histórico de la Copa Sudamericana.

Los equipos argentinos suman ahora 11 títulos, distanciándose considerablemente de los clubes brasileños, que se mantienen con cinco trofeos.

Este dato subraya una tendencia de supremacía en el segundo torneo de clubes más importante de la CONMEBOL, donde la rivalidad Argentina-Brasil ha sido una constante en las instancias definitivas.