La final se decidió desde los doce pasos, donde Lanús se impuso por 5-4.

La gran figura de la tanda fue el portero Nahuel Losada, quien tuvo una actuación de ensueño al atajar tres penales, uno de ellos al ídolo del equipo brasileño, Hulk.

Tras el partido, Losada expresó su emoción: “las oportunidades no se me daban, pero algunos se la jugaron por mí y este campeonato es un poco para ellos. El mensaje es claro: que la sigan remando que el fútbol paga”.

Este triunfo representó el primer título como entrenador para Mauricio Pellegrino, quien superó tácticamente al también argentino Jorge Sampaoli.

Para Lanús, este es su segundo trofeo de Sudamericana, tras el obtenido en 2013, lo que lo posiciona en un selecto grupo de bicampeones junto a clubes como Boca Juniors e Independiente. La victoria fue catalogada como un triunfo del "club de barrio más grande del mundo" sobre un equipo brasileño que invierte fortunas en su plantilla.