En su lugar, el equipo clasificado se definirá directamente mediante lanzamientos desde el punto penal.

Esta regla, que también aplica para la Copa Libertadores, busca agilizar la definición de las llaves y evitar el desgaste adicional de los jugadores. La importancia de esta normativa quedó en evidencia en el duelo entre Once Caldas e Independiente del Valle. Tras el 2-0 a favor de los colombianos en la ida y el 2-0 para los ecuatorianos en la vuelta, el marcador global quedó empatado 2-2. Inmediatamente después del pitazo final del segundo partido, se procedió a la tanda de penales, donde el equipo ecuatoriano se impuso por 5-4. La ausencia del tiempo extra y de la regla del gol de visitante, que ya no se utiliza en estas competencias, hace que cada gol tenga el mismo valor y que la paridad en el global conduzca inevitablemente a la definición desde los doce pasos, un escenario de máxima tensión que terminó siendo crucial para definir al semifinalista.