La definición de los cuartos de final de la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores estuvo marcada por la aplicación del reglamento de la CONMEBOL para casos de empate en el marcador global. La normativa, que elimina el tiempo extra, fue decisiva en la clasificación de Independiente del Valle sobre Once Caldas, llevando la serie directamente a la tanda de penales. Según lo establecido por la CONMEBOL para las fases de eliminación directa de sus torneos de clubes, si al término de los 180 minutos de una serie (partidos de ida y vuelta) persiste un empate en el marcador global, no se disputará un alargue o tiempo extra de 30 minutos.
En su lugar, el equipo clasificado se definirá directamente mediante lanzamientos desde el punto penal.
Esta regla, que también aplica para la Copa Libertadores, busca agilizar la definición de las llaves y evitar el desgaste adicional de los jugadores. La importancia de esta normativa quedó en evidencia en el duelo entre Once Caldas e Independiente del Valle. Tras el 2-0 a favor de los colombianos en la ida y el 2-0 para los ecuatorianos en la vuelta, el marcador global quedó empatado 2-2. Inmediatamente después del pitazo final del segundo partido, se procedió a la tanda de penales, donde el equipo ecuatoriano se impuso por 5-4. La ausencia del tiempo extra y de la regla del gol de visitante, que ya no se utiliza en estas competencias, hace que cada gol tenga el mismo valor y que la paridad en el global conduzca inevitablemente a la definición desde los doce pasos, un escenario de máxima tensión que terminó siendo crucial para definir al semifinalista.
En resumenEl reglamento de la CONMEBOL, que estipula que en caso de empate en el marcador global no habrá tiempo extra y se definirá por penales, fue un factor clave en los cuartos de final. Esta norma se aplicó en la serie entre Once Caldas e Independiente del Valle, donde el equipo ecuatoriano avanzó tras ganar la tanda de penales luego de un empate 2-2 en el global.