La eliminación de Once Caldas a manos de Independiente del Valle en la Copa Sudamericana no fue un hecho aislado, sino la confirmación de una tendencia que se ha acentuado en los últimos años: el ascenso del fútbol ecuatoriano y el declive de los clubes colombianos en las competencias de la Conmebol. El 2025 marcó un hito histórico para Ecuador, que por primera vez logró tener un semifinalista en la Copa Libertadores (Liga de Quito) y otro en la Copa Sudamericana (Independiente del Valle) en la misma temporada. Este logro contrasta fuertemente con la realidad del fútbol colombiano, que acumula siete años sin llegar a las instancias finales de un torneo continental.
Mientras que en la última década equipos como Independiente del Valle (campeón de la Sudamericana en 2019 y 2022) y Liga de Quito (campeón en 2023) han levantado trofeos y protagonizado grandes campañas, los clubes colombianos han tenido participaciones discretas. El último equipo colombiano en llegar a una final fue Junior de Barranquilla, que perdió la Sudamericana de 2018.
Desde entonces, las actuaciones más destacadas han sido semifinales en 2017 y 2018.
El análisis periodístico califica esta situación como un "cachetazo" para el fútbol colombiano, que ha dejado de ser la potencia del Pacífico de Sudamérica para ceder ese lugar a Ecuador. Históricamente, Colombia había tenido un mayor protagonismo, con títulos de Libertadores para Atlético Nacional (1989 y 2016) y Once Caldas (2004), y la Sudamericana para Santa Fe (2015).
Sin embargo, la revolución liderada por Independiente del Valle, acompañada por las buenas campañas de Liga de Quito y Barcelona SC, ha cambiado el equilibrio de poder en la región norte del continente.
En resumenEl fútbol ecuatoriano ha demostrado una clara superioridad sobre el colombiano en los torneos Conmebol, un hecho ratificado en 2025 con la clasificación de Liga de Quito e Independiente del Valle a las semifinales de la Libertadores y Sudamericana, respectivamente. Esta situación evidencia una crisis en los clubes colombianos, que llevan siete años sin alcanzar una final continental.