Según el periodista Juan Felipe Cadavid, dos motivos principales alejan a Muriel de Junior. El primero es la duración del contrato: el delantero busca un vínculo a largo plazo de tres años, una condición que “no cala mucho en el equipo”. El segundo obstáculo, según la misma fuente, es la percepción de indisciplina, ya que se menciona que “cada vez que viene a Barranquilla va a fiesta”, aunque se aclara que es en periodos de vacaciones. A pesar de que Muriel habría ofrecido rebajarse el sueldo, estos puntos han “medio frenado el tema”.
Adicionalmente, la operación no es manejada directamente por el club en su totalidad. Se reporta que una empresa privada está gestionando su llegada y pondría una suma importante, pero aún no hay un aval completo por parte del club. La situación se complica aún más por el interés de Atlético Nacional, que, según se informa, cree que Muriel utilizó su oferta para llamar la atención de Junior. Estos elementos configuran un escenario de negociación difícil que requiere de acuerdos en múltiples frentes para poder hacerse realidad.













