La directiva 'tiburona' exigió una cifra superior, argumentando el alto rendimiento del jugador.

Finalmente, los rumores apuntan a un acuerdo que rondaría los tres millones de dólares. Un factor clave en esta negociación es que Junior no posee el 100% de los derechos económicos del jugador.

Los reportes indican una división de 60/40 con Real Cartagena, club formador de Enamorado.

Esto significa que de concretarse la venta, Junior deberá repartir un porcentaje significativo del ingreso, lo que lo obliga a maximizar el valor de la transferencia para que la operación sea financieramente beneficiosa. Además, el club ha sido enfático en buscar garantías en la forma de pago, prefiriendo un acuerdo con plazos claros y sin depender de cuotas extendidas. El dinero obtenido de esta venta será fundamental para financiar la llegada de su reemplazo, como Cristian Barrios, y potencialmente para abordar otras operaciones de alto costo en el mercado.