Sin embargo, la operación es compleja.

Cataño tiene contrato vigente con Bolívar hasta diciembre de 2026, por lo que el DIM tendría que negociar una compensación económica para lograr una desvinculación anticipada.

A favor de la negociación juega la disposición del propio futbolista, quien estaría considerando un regreso a Colombia por un motivo personal de fuerza mayor relacionado con la salud de su esposa, a quien la altura de La Paz le ha afectado.

Su representante ha confirmado que Cataño estaría dispuesto a una reducción salarial para facilitar su retorno. Para Medellín, fichar a un jugador de su trayectoria, que ya tuvo un paso por el club entre 2017 y 2018 y que viene de ser figura en Millonarios y mantener buenos números en Bolivia, sería una incorporación de gran jerarquía para afrontar el reto continental.