Junior inicialmente consideró insuficiente la primera oferta de Gremio, exigiendo un monto mayor que reflejara el valor del jugador y tuviera en cuenta que parte de los derechos económicos pertenecen a Real Cartagena. Ante este panorama, la directiva de Junior ha tenido que actuar con rapidez, anticipando su partida y buscando activamente un reemplazo en el mercado. El propio jugador ha manifestado estar “a la espera” de una definición sobre su futuro, mientras el club se prepara para una reconfiguración de su ataque. La partida de Enamorado no solo implicaría una pérdida de desequilibrio y velocidad por las bandas, sino también un desafío para mantener el nivel competitivo en un torneo tan exigente como la Libertadores.